El mantenimiento adecuado de las láminas para techos es crucial para prolongar su vida útil y evitar cualquier tipo de problema. Un techo bien cuidado no solo protegerá tu espacio, sino además te ahorrará dinero y reparaciones. Si te interesa sigue los siguientes consejos.
1.- Limpieza regular: Evita la acumulación de suciedad.
Dile adiós a las hojas, ramas, polvo y otros desechos.
- Sé frecuente, realiza la limpieza al menos dos veces al año, y en caso de áreas con mucho viento o lluvia aumenta la tarea.
- Mantén los árboles cercanos podados para evitar acumulación de hojas.
- Evita cepillos duros para no dañar la superficie.
2.- Inspección de daños: Detecta los problemas a tiempo.
- En láminas galvanizadas o metálicas, revisar si hay señales de óxido, especialmente en juntas o bordes.
- Las láminas acrílicas, plásticas o de policarbonato suelen sufrir abolladuras o fisuras, es importante revisarlas pues las grietas pueden permitir la filtración de agua.
- Revisa el recubrimiento de láminas como el galvatecho o poliuretano, ya que después de un periodo este empieza a desgastarse.
3.- Medidas preventivas: Máxima protección.
- Utiliza productos adecuados para generar una barrera de protección, como pintura / esmalte anticorrosivo o selladores de grietas.
Conclusión:
Recuerda que el mantenimiento preventivo siempre es más económico y sencillo que reparar daños importantes. Si tienes alguna duda sobre cómo mantener tu techo o si necesitas asesoría, no dudes en consultarnos o visitar nuestras sucursales.